lunes, 18 de junio de 2018

DÍA DE LA FIESTA DEL SOL O INTI RAYMI

Fue la festividad religiosa más importante durante el tiempo de los Incas.Hoy en día se celebra recreándolo el 24 de junio de cada año como la festividad más solemne y grandiosa del desaparecido Imperio incaico.

El Inti Raymi es una fiesta celebrada desde el tiempo de los incas durante el solsticio de invierno para adorar al dios Sol, implica coloridos trajes, banquetes de lujo, música festiva, y recreaciones históricas,en el complejo arquitectónico de Sacsayhuamán, es un complejo arquitectónico ubicado en la zona norte del Cusco, a dos kilómetros de la ciudad y a 3671 metros sobre el nivel del mar. Sacsayhuamán fue una de las fortalezas más importantes del Tahuantinsuyo y además se encuentra considerado como una de las maravillas del mundo.

Fueron varias las razones que impulsaron a la civilización Inca a realizar los sacrificios y ofrendas al astro rey. Una fue que el Inca, al igual que la nobleza cusqueña, eran considerados hijos naturales del Sol; a él obedecían su existencia, y debían corresponderle con sacrificios y ofrendas.



HISTORIA

LA FIESTA DEL SOL-INCAICO

Se celebra cada 24 de junio, en que el sol se encuentra en su punto más distante de la tierra y que además coincide con el solsticio de invierno pues fue de  fundamental importancia en el imperio incaico.
Durante esa época, el Inti Raymi era el más importante de los cuatro festivales celebrados en el Cusco, según relata el Inca Garcilaso de la Vega; pues este indicaba el inicio del año, así como el origen mítico del Inca. Tenía una duración de 9 días durante los cuales se realizaban bailes y sacrificios. El último Inti Raymi ,que contó con la presencia del emperador Inca, se realizó en 1535.
En la noche de la víspera se apagaban todos los fuegos en el Tahuantinsuyo. En la gran plaza Huacaypata (hoy Plaza de Armas del Cusco) se concentraban todos los personajes del imperio.
Entre las sombras, la multitud esperaba con gran respeto la aparición del dios Inti (sol).

Generales, príncipes y toda la nobleza aguardaban en profundo silencio, muchos de ellos disfrazados de fieras y de otros animales de la mitología andina.
Al aparecer el sol expresaban su reconocimiento y lo adoraban como sumo, solo y universal dios, que con su luz y su virtud creaba y sustentaba todas las cosas de la tierra. Asimismo, le agradecían por las cosechas recibidas en el año.
El Inca, con la ayuda de los sacerdotes, pedían al dios Inti (sol) a volver con el favor de sus rayos para fecundar la tierra y procurar el bienestar de los hijos del gran imperio del Tahuantinsuyo. El fuego sagrado era renovado con un brazalete medio redondo u ovalado de oro que se ponía contra la luz solar, cuyos reflejos se proyectaban sobre un trozo de algodón que se incendiaba en breve espacio. Luego era llevada al Coricancha, donde sería conservada por las acllas.

Durante la ceremonia también se realizaba el sacrificio de una llama para vaticinar el año venidero. Proseguía luego una gran marcha militar y al final todos se retiraban y estallaban en algarabía desenfrenada durante varios días de gran festejo.


En plena ceremonia.

Hoy en día...

MANIFESTACIÓN EN LA ACTUALIDAD

En 1572 fue prohibido por el virrey Francisco de Toledo por considerárla una ceremonia pagana y contraria a la fe católica. A partir de esa fecha tuvo que celebrarse clandestinamente.
En 1944 Faustino Espinoza Navarro efectuó una reconstrucción histórica del Inti Raymi basado en la crónica del Inca Garcilaso de la Vega; desde esa fecha la celebración volvió a ser un evento público que hasta el día de hoy es uno de los principales atractivos turísticos de nuestro país.
Actualmente el Inti Raymi es una representación teatral, pero también una de las manifestaciones tradicionales más celebradas de nuestra identidad nacional porque simboliza los valores y recuerdos de nuestro pasado.
Con el compás de los aires musicales, delegados de los cuatro suyos desfilan con sus vestimentas típicas mientras ñustas, coyas y pallas avanzan en ondulantes columnas. De pronto, el Inca se deja ver, transportado sobre una
litera y acompañado de un séquito de orejones y otros dignatarios que caminan a respetable distancia de él.
Mientras suenan los pututus, las cornetas y las quenas, el Inca se pone de pie, extiende los brazos hacia el horizonte y rinde homenaje al Inti elevando dos grandes vasos de oro.


Actualmente en Cusco.

IDENTIDAD NACIONAL

VALORAR NUESTRA IDENTIDAD

Con casi sesenta años de existencia, el nuevo Inti Raymi es ahora parte inseparable de la vida del Cusco y del PERÚ; no sólo es el acto central del mes en la ciudad, sino que su fama ha trascendido las fronteras peruanas y también, dentro de ellas, ha sido el ejemplo para otros festivales de la identidad nacional.Por eso debemos valorarlo y seguir con esta tradición para que de esa manera conservemos nuestra cultura que es tan rica y maravillosa por la cual debemos valorarla.